Tenía pedido de captura desde el 21 de marzo de 2024 y sobre él pesaba una recompensa de $5.000.000. Su cara circuló por todas las redes sociales y medios de comunicación. Aún así, Abel Guzmán, el homicida que quedó filmado cuando asesinaba de un tiro en la cabeza al colorista Germán Medina en una peluquería de Recoleta, logró evadir a la justicia durante 10 semanas. Hasta este miércoles.
Fuentes oficiales confirmaron que los investigadores dieron con Guzmán en una casa del partido bonaerense de Moreno de la calle Miserere, donde se escondía. Según las primeras informaciones, allí lo arrestaron.
Medina fue asesinado de un disparo en la cabeza en la peluquería Verdini, ubicada en la calle Beruti al 3017, en el barrio porteño de Recoleta.
Tras dispararle a su compañero, Guzmán escapó por una ventana y estuvo en calidad de prófugo hasta hoy.

