La iniciativa se desplegará principalmente en la localidad de Bernardo de Irigoyen, uno de los puntos más conflictivos del noreste argentino en materia de contrabando y delitos transnacionales. De acuerdo a lo explicado por Bullrich, el plan se basa en un trabajo conjunto entre las fuerzas federales, la Policía de Misiones, la Aduana, Migraciones y otros actores nacionales, con coordinación adicional con autoridades brasileñas.
Desde febrero, las fuerzas de seguridad comenzaron a reforzar su presencia en la zona. Según detalló la ministra, ya se han realizado operativos con decomisos de drogas y mercadería ilegal. No obstante, advirtió que esas acciones generaron reacciones violentas por parte de las redes criminales, incluyendo amenazas directas y ataques armados contra agentes de Gendarmería y sus viviendas, así como contra sedes operativas.
Bullrich aseguró que el abandono previo del control estatal permitió el crecimiento del crimen organizado en esa región y mencionó que en 2023 se registraron siete homicidios por encargo. Por ese motivo, indicó, el nuevo despliegue buscará cortar el avance de esas organizaciones y consolidar la presencia estatal en un punto estratégico del país.
El plan lleva el nombre de Antonio Guacurarí, figura histórica y caudillo misionero, y contempla también una vigilancia más estricta en el Paso Internacional Bernardo de Irigoyen – Dionisio Cerqueira, uno de los cruces principales entre Argentina y Brasil. En el acto estuvieron presentes el director general de Aduanas, José Andrés Velis; el director nacional de Migraciones, Sebastián Seoane; y los jefes de las distintas fuerzas federales: Policía Federal, Prefectura Naval y Servicio Penitenciario Federal.

