El dirigente junto a referentes del CIPAN sostuvo que las subas de precios en las materias primas, los aumentos en las tarifas y la caída del consumo en los comercios dan forma a un combo letal para la actividad.
Además, el conjunto de proveedores que abastecen el rubro anunciaron un incremento en sus precios de entre el 8 y el 10 por ciento. Esto llevó a la pérdida de entre 6 o 7 puestos de trabajo por panadería.
Como representante de más de 600 panaderías, Pinto denunció el devenir de las consecuencias del modelo económico aplicado por Milei. “La realidad es que estamos cada vez más complicados y, si seguimos así, con este gobierno vamos camino a la extinción de la industria panadera” dijo. Hacia fines de enero de 2024, ya habían cerrado 32 panaderías bonaerenses.

