Thomas De Martis, promesa de la Sub 17.
Nacido en Mar del Plata, al igual que el Dibu Martínez, a quien considera un gran “ejemplo y motivación”, comenzó su camino jugando en el River Plate de su ciudad hasta que, en 2019, los captadores de Lanús se fijaron en su talento. Más allá de sus condiciones naturales como goleador, gran parte de su éxito en juveniles se debe a los formadores del Granate, quienes supieron ver su potencial y lo ubicaron de nueve. “En 2022 empecé a jugar de nueve. En Mar del Plata no tenía una posición fija, cuando llegué a Lanús empezaron a ponerme de delantero, una posición en la que nunca había jugado”, contó hace algunos meses en diálogo con Fortaleza Granate.
Thomas De Martis, en Lanús.
Ese olfato goleador viene de familia: su padre, Facundo De Martis también fue delantero. “Pasó por Atlético Madrid, Birmingham City y llegó a jugar en la Primera de Adosivi”, contó.
Referenciado por Haaland, uno de sus ídolos, se considera como “un nueve que está ahí y espera a que la pelota le caiga para empujarla y poder meter el gol”. Lo dijo él: para lograr convertir 17 en la 9na división (2022), 28 en la 8va (2023) -con el dato agregado de que los hizo en 27 partidos- y 20 en la 7ma (2024), Thomas sólo tuvo que “estar ahí”. Cumpliendo con el hecho de “estar”, lo demás llega sólo. Para De Martis, el gol es innato. Y eso siempre sorprende.
Thomas De Martis, figura de Lanús. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda
La facilidad y el olfato para embocarla no sólo convirtió a su categoría (la 2008) en el prime time de cada tira de juveniles, sino también que lo posicionó bien arriba en las tablas generales: los 28 goles que hizo en la Octava lo posicionaron como el máximo goleador de todas las categorías en ese año. “El Pepe Sand es un gran referente en la posición. Casi todos los partidos iba de alcanzapelotas y veía como jugaba. Miro mucho para después poder trasladar todo eso en la cancha”, cuenta el Tanque, como lo conocen en las Inferiores del Grana.
Thomas De Martis firmó su primer contrato profesional.
En 2024 firmó su primer contrato profesional con el club y, a pesar de que todavía tiene 16 años y es uno de los más chicos de la categoría, Rodrigo Acosta, entrenador de la Reserva de Lanús, lo incluyó en la plantilla para esta temporada. Sin embargo, jugará para el Grana siempre y cuando no lo llame Placente: es una fija en las selecciones juveniles. Hace años que viene haciendo la escalerita: jugó el Sudamericano Sub 15, el mundialito de Montaigú y ahora, en Colombia y ya con la Sub 17, se convirtió en una de las grandes figuras del equipo que ya se aseguró su clasificación al Mundial de Qatar 2025.
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