El magistrado accedió al pedido formulado por el fiscal Eduardo Taiano y notificó al imputado que podrá designar abogado defensor o solicitar asistencia de la defensa pública.
En la causa se investiga lo ocurrido a Carla Marina Pegoraro y a su hija Fabrizia Pegoraro, de diez años, quienes estaban presentes en el lugar en el momento del hecho. Según la fiscalía, “deberá ser indagado por haber empleado, de forma desmedida e injustificada, y a una corta distancia, un Disuasivo Presurizado Orgánico hacia los ojos y el cuerpo de Carla Marina Pegoraro y su hija Fabrizia Pegoraro, de 10 años de edad”.
Además, el dictamen dejó en claro que ambas “se encontraban sentadas en la vía pública sin ejercer ningún tipo de resistencia ni agresión”.
El informe fiscal indica que “el líquido irritante del armamento no letal con el cual Rivaldi roció a Carla Pegoraro y Fabrizia Pegoraro generó en las nombradas dolencias en sus ojos, por las cuales tuvieron que ser asistidas en ese momento”. En el caso de la niña, se diagnosticó una conjuntivitis química, que, según el dictamen, “le perduró por varios días causándole dolores y malestares en la vista”.

