Referentes políticos de todo el mundo, así como de sectores industriales, expresaron en las últimas horas su rechazo a la política arancelaria que lleva adelante el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Este miércoles, el mandatario norteamericano firmó una orden ejecutiva para imponer un arancel de 25% sobre los automóviles importados, medida que entrará en vigor el 2 de abril. “Lo que vamos a hacer es (imponer) un arancel de 25% a todos los automóviles que no sean fabricados en EEUU”, dijo Trump. “Empezamos con una base de 2,5%, que es en donde nos encontramos, y llegaremos a 25%”.
“Firmamos (una orden ejecutiva). Entrará en vigor el 2 de abril. Empezaremos a recaudar el 3 de abril”, agregó.
Tras el anuncio, los rechazos no se hicieron esperar. La Sociedad de Fabricantes y Comerciantes del Motor (SMMT, por sus siglas en inglés), una importante asociación comercial de la industria automotriz del Reino Unido, declaró que el anuncio “no es sorprendente, sin embargo, sí es decepcionante”.
El director ejecutivo de la SMMT, Mike Hawes, señaló que las industrias automotrices del Reino Unido y EEUU tienen una relación larga y productiva, por lo que pidió a ambas partes que “se unan y lleguen a un acuerdo que funcione para todos”. EEUU es el segundo mayor mercado para los fabricantes de autos británicos, dijo la SMMT.
Protesta china
China no se quedó atrás. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores Guo Jiakun, señaló que la decisión de EEUU viola las regulaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y perjudica el sistema de comercio multilateral basado en normas.
Guo insistió en que en una guerra comercial o arancelaria no hay ganadores, y que ningún país puede alcanzar el desarrollo y la prosperidad mediante la imposición de aranceles. Agregó que “esta acción de EEUU viola las regulaciones de la OMC, perjudica el sistema multilateral de comercio basado en normas y hace daño a los intereses comunes de todos los países”. Y remató señalado que la medida “no ayuda a resolver los propios problemas de Washington”.
La postura de Japón
“Exigimos con firmeza a EEUU que no aplique el arancel del 25% contra Japón”, señaló el primer ministro Shigeru Ishiba, quien puso en duda que fuera justo subir el arancel de manera uniforme para todos los países, por lo que instruyó a los funcionarios nipones a negociar una exención para Japón.
