Se instruye la revocación inmediata de las credenciales de seguridad activas, así como también no pueden acceder a las instalaciones gubernamentales sin escolta.
También de altos funcionarios del Gobierno anterior como Antony Blinken, ex secretario de Estado, y Jake Sullivan, ex asesor de Seguridad Nacional. Tambien a Adam Kinzinger, quien integró el comité legislativo que investigó el asalto al Capitolio en 2021, y Alvin Bragg, fiscal encargado del caso en que Trump se convirtió en el primer presidente en ser condenado por un delito penal.
“He determinado que ya no es de interés nacional que las siguientes personas accedan a información clasificada”, señala el documento, que menciona a Biden y “a cualquier otro miembro de su familia”.
Joe Biden había hecho lo mismo contra el actual presidente en 2021. El mandatario había justificado su decisión argumentando que el comportamiento “errático” de Trump era un peligro para la seguridad nacional.
