“El paro no se negocia. Está claro eso”, sentenció y argumentó: “No es que tenemos una reacción por lo que sucedió en la marcha anterior con los jubilados. Son un montón de cuestiones que se van acumulando que afecta a las mayorías populares”.
El secretario general del gremio de Canillitas negó los contactos con el ministro coordinador, aunque aclaró que “dialogar con el Gobierno no significa sentarse a una mesa y renunciar a los principios que uno tiene y la defensa de los derechos que uno representa”.
“Ahora, hay algo muy claro que es que este Gobierno no quiere negociar. Eso no nos va a cambiar que algún compañero del movimiento sindical se siente a negociar con el Gobierno. Porque todos los días hay que mirarle los ojos a los compañeros para darle respuestas”, sumó.
