El podólogo admitió manipular los sueros

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El juicio contra Guillermo Germán Berjeli, el podólogo acusado de asesinar a su esposo Roberto Alfonso Aquiles Guzmán Jaque con suero envenenado durante su internación en un sanatorio de Recoleta, comenzó en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional (TOCC) N°5 de la Ciudad de Buenos Aires.

El juicio contra Guillermo Germán Berjeli, el podólogo acusado de asesinar a su esposo Roberto Alfonso Aquiles Guzmán Jaque con suero envenenado durante su internación en un sanatorio de Recoleta, comenzó en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional (TOCC) N°5 de la Ciudad de Buenos Aires.

En la primera audiencia, Berjeli, de 47 años, reconoció haber manipulado los sueros de su pareja, pero negó haberlo matado. “No se me ocurriría matar a nadie, ni siquiera a un animal”, declaró ante el tribunal, integrado por la jueza Cinthia Oberlander y los magistrados Adrián Pérez Lance y Juan Manuel Grangeat.

El acusado enfrenta cargos por homicidio cuádruplemente agravado: por el vínculo, alevosía, suministro de veneno y codicia, delito que conlleva la pena de prisión perpetua. El caso es complejo debido a la ausencia de autopsia, ya que el imputado logró que el cuerpo de Guzmán Jaque fuera cremado 48 horas después del fallecimiento, antes de iniciarse la investigación penal. Sin embargo, Berjeli sostuvo que no fue su decisión: “Fue la madre de Roberto quien dispuso la cremación y un velorio de solo dos horas. Yo no estaba de acuerdo”, afirmó.

Berjeli y Guzmán Jaque, ciudadano chileno, se casaron el 16 de septiembre de 2019 y convivieron en un departamento de la calle Thames al 100, en Villa Crespo. Tres meses después, Guzmán Jaque sufrió una descompensación que derivó en su internación, con síntomas de deterioro del sensorio, insuficiencia renal y trastornos en la marcha y el habla. Era portador de VIH, pero los médicos señalaron que tenía una carga viral indetectable.

El 12 de enero de 2020, tras 27 días en terapia intensiva, Guzmán Jaque falleció. Poco antes, una enfermera notó que los sueros que había colocado habían sido cambiados sin autorización. Las grabaciones de seguridad revelaron que Berjeli manipuló los sueros al menos 13 veces en 10 días consecutivos, usando bolsas que llevaba en una mochila.

Fuente: https://www.eltribuno.com/salta/seccion/policiales