El Gobierno de Donald Trump estudia prohibir la entrada a Estados Unidos de personas provenientes de 43 países, entre ellos Cuba y Venezuela, según información interna a la que tuvo acceso The New York Times.
De acuerdo con el medio norteamericano, este borrador que circula dentro de la Administración republicana tiene tres categorías de países cuyos ciudadanos podrían enfrentar restricciones para ingresar al país del norte. Los 11 países que están en la “lista roja”, que se traduciría en una prohibición rotunda a la entrada a Estados Unidos son: Afganistán, Bután, Cuba, Irán, Libia, Corea del Norte, Somalia, Sudán, Siria, Venezuela y Yemen.
De acuerdo con los funcionarios con los que habló The New York Times, estas listas fueron elaboradas por el Departamento de Estado hace varias semanas y es probable que se produzcan cambios para cuando llegue a la Casa Blanca.
El borrador de la propuesta también incluía una “lista naranja” de 10 países -Bielorrusia, Eritrea, Haití, Laos, Myanmar, Pakistán, Rusia, Sierra Leona, Sudán del Sur y Turkmenistán- cuyos viajes estarían restringidos, pero no suspendidos.
En esos casos, según el medio, se podría permitir la entrada a viajeros de negocios adinerados tras pasar por una entrevista, pero no a quienes viajen con visas de inmigrante o turista.
Por el momento, no está claro si las personas con visados vigentes quedarían exentas de la prohibición.
La prohibición está contemplada en la orden ejecutiva firmada por Trump el pasado 20 de enero, según indicaron abogados expertos en inmigración.
Esta orden establece que el Departamento de Estado debe restringir completamente la admisión de ciudadanos de países considerados “deficientes en investigación y selección migratoria”, afirmó la jurista María Herrera Mellado.
¿Una medida absolutista?
La propuesta ha generado preocupación en las comunidades cubanas y venezolanas residentes en EEUU, especialmente en Florida, donde congresistas republicanos enfrentan presión por el impacto en sus electores. Además, podría afectar acuerdos migratorios históricos, como los vigentes entre EEUU y Cuba desde 1984.
Herrera Mellado señaló que la medida se aplica de manera absoluta. Ningún tipo de visa (incluyendo visas de turista, trabajo o estudio) permitiría la entrada a EEUU.
También explicó que a un titular de una “Green Card” no se le debería negar la entrada solo porque su pasaporte haya sido emitido por Cuba o Venezuela, sin embargo, debe estar alerta porque al ingresar de nuevo al país con el pasaporte de un país con restricciones, puede tener un mayor escrutinio en las aduanas.
Por otra parte, en este tipo de restricciones, existen algunas excepciones como permisos humanitarios o casos específicos que estén aprobados por el Departamento de Estado o Seguridad Nacional.

