Una familia observa el derrumbe de la infraestructura de su casa
Un vecino de Bahía Blanca trabaja en su casa con una pala para remover el barro y otros escombros ocasionados por el temporal
Cuando bajó el agua, las calles de la ciudad emergieron entre el barrio y la tierra removida por la lluvias
El mobiliario de un vecino, totalmente dañado por el temporal
El ingreso de los comercios y viviendas amanecieron con montículos de tierra, a raíz de la fuerza de la inundación
En el día después, las familias afectadas regresaron a sus casas para verificar los daños
Un tractor realiza trabajos de limpieza en el caso urbano de la ciudad
Muchas viviendas fueron destruidas tras el paso de la inundación
Dos personas se abrazan en el día después del diluvio
Los habitantes se desprenden de colchones y otras pertenencias inutilizables. En la foto, un volquete repleto de mobiliario afectado
Autos volcados, chocados contra postes o semáforos y barro por doquier forman parte del escenario posterior al histórico temporal.
Un camión realiza tareas de recuperación en una de las calles de Bahía Blanca
Todos los vecinos colaboran en las tareas de limpieza y remoción de escombros
Un muro de una vivienda se desplomó por la fuerza del temporal
Un auto dañado yace entre malezas, en una postal bahiense
El temporal provocó el anegamiento de calles y el desborde de los dos arroyos que pasan por la ciudad de Bahía Blanca, el Napostá y el Madonado
Un auto terminó aplastado por una camioneta 4×4 que arrastró la inundación
Fotos: Gustavo Gavotti y Jaime Olivos

