Si bien hizo que lo jugadores se quedaran en la premiación a Talleres como lo hizo cada vez que le tocó caer derrotado en una final, cuando fue el turno de River a buscar la medalla de plata, Gallardo se quedó en el campo de juego. Pasaron los jugadores y cuerpo técnico, pero allí quedó el deté, apartado y quizás tratando de asimilar el durísimo golpe que acababa de sufrir en la Nueva Olla.
El abrazo de Gallardo con Tapia y lejos de la premiación
Antes de que subieran los jugadores de River y Talleres al escenario para la premiación, Gallardo se acercó a Claudio Tapia y le dijo: “Te felicito”. “Yo te felicito a vos”, fue la respuesta del Muñeco, quien le agregó: “Que premien sólo a los jugadores. Gracias”. Es así que, en medio de los lamentos de su plantel y el festejo de los jugadores de Talleres, Gallardo se quedó junto a Jorge Brito, presidente de River, Ignacio Villarroel, vice segundo y Stéfano Di Carlo, Secretario General.
Sin dudas, una acción llamativa del deté, que suele acompañar a sus jugadores en la derrota, así como también aceptar el premio de subcampeón pero, quizás, esta vez la impotencia haya sido mayor a caídas anteriores y prefirió a hacerse a un lado para asimilar el golpe que acababa de recibir.
Gallardo con el Chiqui Tapia luego de la derrota de River en la Supercopa Internacional.
La explicación de Gallardo por su ausencia en la entrega de medallas
Claramente, en la conferencia de prensa post partido no podía faltar la pregunta del por qué no fue a buscar la medalla de subcampeón. Algo dubitativo, el Muñeco contestó: “Fue un desenfoque mío, estaba en otra cosa. No me avivé y cuando pasaron los jugadores… Ninguno de la organización me dijo. Fue un pequeño desenfoque mío, nada en particular”, aclaró buscando bajar la repercusión de esta acción que rápidamente se viralizó y comenzó de qué hablar en el ambiente del fútbol argentino.
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