MQ no dudó en ir a encararlo y, con todo el carácter de la situación, lo cruzó con unos cuantos carajazos que no pasaron desapercibidos. Poco antes del episodio, Girotti ya había tenido una discusión con Montiel, sumando más leña al fuego en un partido que, además de ser de alto voltaje por tener un título en juego, tuvo un condimento extra.
Fuente: https://www.ole.com.ar/

