En diálogo con la prensa, explicó los detalles del hecho, señalando que “los ladrones agarran a la madre en un semáforo de 25 y 72, la tiran al piso, se meten y se van con el auto. Kim estaba en el asiento del acompañante y cae en 22 y 72” y que, por algún motivo, su hija se cayó y fue arrastrada.
“Tenemos fotos y videos de cómo la arrastran estas dos personas”, señaló, y se preguntó: “Supongamos que esta gente se quería robar el auto, ¿no vieron a la nena? No les importó, frenen y bájenla. Roben tranquilos y ya está, perdimos”.
Entre lágrimas, manifestó no poder entender cómo los delincuentes no detuvieron la marcha del vehículo y apuntó contra las familias de los detenidos, que tienen 14 y 17 años: “¿Qué criaron, loco? ¿Cómo se puede defender, qué puede hacer?”.
Finalmente, repitió que su hija “gritaba” y que “la gente escuchó” lo que sucedía. También manifestó que le gustaría que los imputados “sufran un poco” como “sufre” él y concluyó dejando en claro que “Kim era una nena inocente, ordenada, estaba llena de amigos y hacía muchas actividades. La llevábamos a un ambiente para que juegue y se divierta”.

