La medida fue solicitada por los fiscales Isabel Reyna y Nicolás Gambini tras una orden del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (SIFEBU).
Tras la desaparición, el padre del menor declaró que “pienso que alguien lo tiene, me duele mucho” y, además, hizo referencia a un vehículo que estuvo en la zona antes de la desaparición: “Había una chata que había entrado al lugar, eso lo pienso sospechoso”, y remarcó que el niño “no puede ir unos 200 o 100 metros más lejos con semejante calor”.
Desde el Ministerio de Seguridad provincial informaron que se intensificó el rastrillaje con un despliegue de recursos humanos y tecnológicos. El fiscal general de Córdoba, Juan Manuel Delgado, señaló: “No hemos tenido resultados positivos, peritamos tanto afuera como adentro del predio”.
La alerta amarilla emitida por Interpol implica la difusión internacional de la información sobre una persona desaparecida. Según detalla la organización, este tipo de notificaciones se utilizan para “localizar a víctimas de rapto por uno de los progenitores, retenciones (secuestros) o desapariciones inexplicadas”. Además, permiten a los países miembros intercambiar información sobre la investigación y alertar a los controles fronterizos.

