La medida responde al recorte del gasto público, uno de los ejes centrales que persigue el gobierno libertario. El Ejecutivo recortó el financiamiento de los programas dependientes de la secretaría y disolvió el Plan Procrear junto con el fondo fiduciario que lo sostenía.
“Sin considerar lo de universidades, a un sueldo promedio de 1 millón de pesos por empleado son 6.500 millones de pesos por año de impuestos que ya no habrá que cobrar. (El valor presente de este gasto son 130.000 millones)” dijo Federico Sturzenegger, Ministro de Desregulación y Transformación del Estado.
Y agregó: “La racionalización del gasto público para poder seguir bajando impuestos y devolverle capacidad de gasto al sector privado es un imperativo que nos exige el presidente”.

