A una semana del crimen de Matías Paredes, el joven asesinado a balazos por efectivos de la Policía Bonaerense en Mar del Plata, se llevó a cabo una marcha en la jornada de ayer para exigir justicia y reafirmar el pedido de intervención de la Policía Federal en la investigación.
La concentración comenzó en el lugar del asesinato, en el barrio Bosque Grande, y luego continuó hasta la Comisaría 16ta. donde se encuentran los vehículos secuestrados en el que viajaba la víctima con dos amigos y los dos que utilizaban los policías para la persecución.
Los padres del joven encabezaron la marcha, que reunió a cientos de participantes, incluyendo allegados y hasta un grupo de hinchas de Alvarado, el club del cual era simpatizante el joven asesinado.
Ante semejante dolor, lo que viene soportando y el contexto de una marcha con un importante número de participantes, además del agotamiento propio de todo lo que viene sufriendo la madre de Paredes sufrió un desmayo y fue asistida por los presentes.Al cabo de unos buenos minutos la mujer se repuso y pudo continuar al frente de la columna en la marcha por su hijo.
La mayoría de los participantes llevaban pancartas con pedidos de “justicia”, además de globos azules y blancos, que representan los colores del club Alvarado.
El crimen
El asesinato del joven, de 26 años, se produjo en la madrugada del pasado jueves 6 de febrero, cuando los dos autos en el que iban los efectivos policiales interceptaron el rodado Fiat Palio en el que iban Paredes y sus amigos.
Fueron sorprendidos por los vehículos de los funcionarios provinciales, con lo cual en el momento de su aparición los jóvenes pensaron que se trataba de un robo con lo cual intentaron huir, pero los agentes descendieron y sin dar la voz de alto extrajeron sus armas reglamentarias y efectuaron al menos siete disparos.
La víctima recibió cuatro tiros, uno en la espalda, un roce en la cara, uno en el hombro derecho y otro en el brazo derecho y, a pesar de que se lo trasladó al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), falleció. En tanto, sus dos amigos lograron salir ilesos de la aberrante balacera. El joven Paredes murió a causa de los tiros recibidos.
Por el hecho hay cinco policías de la Bonaerense detenidos: Juan Molina, Julio Rufino, Yancamil Masía, Héctor Murray y Emilio Flores.
Molina está imputado por el delito de “homicidio doblemente agravado”, ya que sería quien disparó contra Paredes. Acerca de Rufino, Masía, Murray y Flores, están acusados de ser “partícipes necesarios”. Lo que la familia sospecha es que los uniformados confundieron a Paredes con el delincuente que mató a un kiosquero, hecho que le costó el puesto al jefe de la Bonaerense en La Feliz.

