A través de imágenes alusivas a la naturaleza, la artista propone un recorrido visual en el que los conceptos de vida y muerte se entrelazan con el legado invisible que deja cada existencia. La obra se inscribe en una exploración profunda del ciclo infinito en el que todo se transforma, generando un diálogo entre la fugacidad y la permanencia.
La muestra fue inaugurada el 2 de febrero y desde entonces ha despertado el interés del público y los amantes del arte, quienes encuentran en sus imágenes una invitación a la contemplación y la introspección. La Casa de la Cultura se convierte, una vez más, en un espacio donde la sensibilidad artística se encuentra con la reflexión sobre lo esencial.
Fuente: https://www.salta.gob.ar/prensa

