El quarterback Patrick Mahomes, estrella de los Chiefs que iban por su tercera corona consecutiva, mostró una pálida imagen frente a los Eagles, que conquistaron el segundo título de su historia.
Claro que como sucede cada año, hubo muchos invitados de lujo, perlitas y situaciones que no pasaron desapercibidas. El que no quiso perderse la gran noche del deporte estadounidense fue Lionel Messi, quien a menos de 24 horas de jugar un amistoso con Inter Miami en Honduras, estuvo en la tribuna junto a Luis Suárez, Jordi Alba y Sergio Busquets.
Otra de las figuras que sobresalió fue Donald Trump, quien se convirtió en el primer presidente en ejercicio en asistir a un Super Bowl, y fue ovacionado por gran parte del público. En contracara, Taylor Swift, la pareja de Travis Kelce -otra estrella de los Chiefs-, fue silbada por parte de los espectadores cuando la enfocaron las pantallas del estadio. Durante la campaña presidencia, la cantante había apoyado públicamente a Kamala Harris frente al candidato republicano.
El tradicional show de medio tiempo, otro de los momentos más esperados, estuvo a cargo del rapero Kendrick Lamar, que cantó junto a SZA y también contó con la participación de la legendaria ex tenista, Serena Williams, quien tiró unos pasos de baile sobre el escenario.

