La suspensión de las Paso reflota la chance de una candidatura de Schiaretti en Córdoba

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“Si ‘el Gringo’ Schiaretti entra por esa puerta y dice ‘quiero ser candidato’, ¿quién se va a animar a decirle que no?”. El análisis breve que hizo un importante funcionario del cordobesismo a LPO es con el que coinciden varios en el peronismo cordobés y que cocinan a fuego lento: si esta semana se confirma en el Senado el trámite para suspender las Paso, el exgobernador Juan Schiaretti podría reactivar la chance de una candidatura a diputado nacional.

Y a este razonamiento llegan envalentonados por diversas razones. La primera, dentro del PJ mediterráneo, ése que fue siempre refractario del kirchnerismo, sostienen que el tiro de gracia que los propios diputados peronistas le dieron al modelo K el jueves se puede ratificar la próxima semana en el Senado cuando se vuelvan a desmarcar en el bloque de Unión por la Patria y se firme el certificado de defunción del kirchnerismo. La segunda es que el año electoral corto obliga a una reconfiguración de la campaña sin el desgaste que implica una parada de agosto antes de octubre; y la tercera, tal vez una de las más importantes, es que la suspensión de las Primarias deja pedaleando en el aire a una buena porción de la oposición. “Esto los puede complicar a ellos, ¿para qué necesitarían los libertarios a los radicales si solos y con el sello del ‘Peluca’ aseguran una victoria holgada? Al contrario, los opositores a nosotros se van a desesperar por ver qué le sacan a Milei y cómo acomodarse”, dijo un llaryorista. Claro está, no es lo mismo que piensan cerca del diputado Rodrigo de Loredo y del senador Luis Juez. Más aún después de la cena que el integrante de la Cámara alta mantuvo con Milei esta semana en Olivos y la que, además, contó con la particularidad de un saludo a la pasada de ‘Yuyito’ González en la quinta presidencial. En el oficialismo cordobés, en tanto, una candidatura de Schiaretti tampoco es garantía de calma para un espacio que gobierna hace más de 25 años la Provincia y que, con la llegada de Martín Llaryora, tuvo una transición compleja con munición de fuego amigo que aún se sostiene en distintos ámbitos de poder.

El sábado pasado, con la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial a cargo de Llaryora, la ausencia más rutilante en Deán Funes fue la de la senadora y esposa de Schiaretti, Alejandra Vigo. Sólo una pequeña muestra de la fricción en las vertientes del PJ cordobés. Por ello, hace algunas semanas un dirigente que conoce el paño dentro del schiarettismo reconoció las tensiones con Llaryora y admitió, además, que una candidatura de Schiaretti que desemboque en triunfo en octubre puede dejar con algún grado de expectativa importante al exgobernador para ir por un cuarto mandato en 2027. Hipótesis que en el llaryorismo descreen por completo. Por las dudas, cerca del gobernador maceran hace rato un ‘plan B’ que tiene al tope de la boleta al jefe del bloque del oficialismo en la Unicameral, Miguel Siciliano. El mismo que esta semana abrió fuego contra la oposición integrada por radicales y juecistas por no respaldar su proyecto para instar a legisladores nacionales a adherir a la suspensión de las Paso. Situación que fue expuesta por Llaryora que eligió, en las últimas semanas, a Siciliano para darle más visibilidad. “Nosotros necesitamos meter en los canales de Buenos Aires a una persona que salga con las mismas herramientas a cruzar en esos ámbitos a Juez y De Loredo. Desde allá y que se pueda bancar un rato picante frente a cámara”, reconoció un influyente funcionario llaryorista.

Fuente: https://www.lapoliticaonline.com