Monje era buscado desde hacía varios días por los efectivos, que dieron con él en el barrio El Martillo, en la zona sur de la ciudad, en la misma zona donde había sido atrapado su presunto cómplice, Ignacio Bustos Nieto. Ambos están acusados de homicidio agravado.
El crimen de Velázquez se perpetró el lunes por la tarde, cuando Monje ingresó al comercio y amenazó al propietario, quien recibió un disparo en la cabeza cuando intentó defenderse de un robo.
Mientras, se lleva adelante una investigación por un supuesto caso de gatillo fácil en la ciudad, en el que un joven de 26 años resultó baleado por policías de civil en medio de una persecución.
El hecho ocurrió el jueves por la madrugada cuando un grupo de jóvenes regresaba de un acto en el club Alvarado. A la altura del barrio Bosque Grande, el grupo, que se trasladaba a bordo de un Fiat Palio, fue interceptado por un Wolkswagen Bora gris y una camioneta EcoSport negra sin patente. Los jóvenes intentaron escapar porque pensaron que se trataba de un robo.
Allí, comenzó una balacera que terminó con la vida de Matías Paredes, un joven de 26 años que viajaba en la parte trasera del vehículo. Otro de los pasajeros resultó herido. Lo que se cree es que los efectivos buscaban a los implicados en el asesinato del kiosquero.
Se espera que este viernes se realicen las pericias para determinar de dónde provinieron los disparos. “Con eso y la autopsia vamos a determinar de dónde provinieron los disparos que le dieron muerte (a Paredes). Necesito hacer esa pericia para saber la pertenencia de esas armas. El cuerpo en principio presenta cuatro disparos, es lo que me dicen desde el HIGA”, dijo el fiscal Alejandro Pellegrinelli.

