La ley, que busca prohibir que haya candidatos a cargos nacionales que tengan condena “con doble conforme” por delitos de corrupción, viene siendo impulsada por el PRO, pero el año pasado se frustró en el recinto por falta de apoyo libertario. Ahora, el oficialismo envió un nuevo proyecto que presenta algunas modificaciones respecto del original que habían impulsado los amarillos.

