El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca llega acompañado de una oleada de amenazas de aranceles hacia sus viejos amigos europeos.
Para los recién llegados a Bruselas, las declaraciones del magnate sentaron como un shock, pero Cecilia Malmström (Estocolmo, 1968) ya sabe cómo lidiar con el proteccionismo estadounidense. Su etapa como jefa comercial de la UE, con Juncker como máximo mandatario, coincidió con el primer mandato del republicano y con las barreras de EEUU al acero y las contramedidas europeas. También estuvo a punto de culminar uno de los acuerdos comerciales más importantes para el bloque comunitario. Les sonará, porque es el mismo que ahora está a punto de llegar a buen puerto: el acuerdo de libre asociación con los países del Mercosur, que contempla la zona comercial más grande del planeta.
Así, la UE discute cómo lidiar con el magnate estadounidense mientras busca otros horizontes comerciales. Malmström, ya alejada de la burbuja bruselense y volcada en el ámbito académico, asegura que la UE primero necesita ‘mirarse al ombligo’.
-Pregunta: ¿Cómo se imagina una segunda administración de Trump?
-Respuesta: Será turbulenta. Habrá muchos altibajos y mucha retórica. Pero lo interesante, por supuesto, es lo que hace, no lo que dice. En este mandato está muy seguro de sí mismo. Tiene mucha confianza. Además, está rodeado de personas muy leales que parecen estar mejor preparadas que la última vez, así que creo que debemos contar con que será bastante complicado. Pero también hay otros países en el mundo. No deberíamos obsesionarnos con lo que sucede en Washington.
-P: Hablemos de esas personas leales. Una de ellas es Elon Musk, el dueño de X. ¿Cómo debería la UE abordar a estas personas tan poderosas y su interferencia extranjera?
-R: Bueno, eso es muy complicado. La Comisión está examinando en este momento si él [Musk] está manipulando el algoritmo en X. Si lo hace, tenemos legislación para enfrentarlo. De otro modo, él está en su derecho de decir lo que quiera, es un ciudadano más. Técnicamente, eso no significa que deba hacerlo. Pero puede. Es muy difícil censurar a alguien, incluso si es el hombre más rico del mundo. Creo que es muy inapropiado que interfiera con las elecciones alemanas. Y habrá otros, también. Es muy difícil detenerlo, así que tenemos que luchar contra eso, plantear un desafío a sus puntos de vista. Y eso es lo que está sucediendo en Alemania en este momento.
Elon Musk. (Mike Segar/Reuters)
-P: Trump ya ha amenazado con imponer aranceles de entre el 10% y el 20% a la Unión Europea. Y este ha ordenado imponer tasas del 20% a los productos de México y Canadá. Una semana antes, Trump ordenó imponer aranceles del 25% a Colombia por rechazar unos vuelos de deportación de migrantes. ¿Debería responder la UE ante esas amenazas?
-R: No deberíamos hacer nada por el momento porque, por ahora, no ha hecho nada. Amenazó con esto durante su campaña. Creo que habrá aranceles, pero esperemos a ver. Por el momento, la UE se mantiene tranquila, lo cual es una buena estrategia. Si es necesario, podría responder con contramedidas arancelarias, como hicimos la última vez con el acero y el aluminio. Los aranceles que impusimos en 2018 sobre el zumo de naranja, el whisky, la mantequilla de cacahuete, los jeans Levi’s o las motocicletas Harley Davidson están suspendidos, pero dicha suspensión termina en marzo. A menos que la Comisión tome una nueva decisión, entrarán en vigor. Tenemos listas de aranceles, si fuera necesario. Espero que no se necesiten, pero deberíamos estar preparados para responder. Y, por supuesto, deberíamos estar dispuestos a dialogar, ver cuáles son sus preocupaciones y si podemos llegar a un acuerdo.
Luego, deberíamos seguir logrando acuerdos con otros países, también aliados, como el acuerdo Mercosur, que se concluyó justo antes de Navidad; o el acuerdo con México, que se concluyó la semana pasada. También debemos buscar nuevas negociaciones y tratar de finalizar las que ya están en marcha, como la que hay con Indonesia. La Unión Europea no debe tomar represalias contra EEUU, sino trabajar en nosotros mismos. Debemos asegurarnos de que ponemos en marcha todas estas propuestas que han surgido de Letta, Draghi y otros para aumentar nuestra innovación, competitividad, crecimiento económico y más, porque necesitamos ocuparnos de nuestra propia casa. Esa es la mejor defensa en un mundo turbulento.
-P: Hablemos del acuerdo con el Mercosur. Usted participó en las negociaciones del primer acuerdo en 2019, el mismo que se derrumbó en el último momento. ¿Qué ha cambiado en comparación con el anterior?
-R: Creo que ha habido mucho diálogo durante estos cinco años para tratar de entender las diferentes posiciones. No ha cambiado mucho, en realidad. Pero ha habido adiciones, tal vez relacionadas con la deforestación y el desarrollo sostenible, la sostenibilidad económica, social y ambiental. Esto ya estaba antes, pero ahora está mucho más elaborado y tiene que ver con las nuevas leyes que han surgido sobre deforestación, pero también con cómo abordar las preocupaciones, principalmente de Brasil, sobre cómo adaptarse a las leyes de la UE. También, en el acuerdo de asociación hay un fondo bastante extenso de la UE que puede ayudar a los países del Mercosur a adaptarse a las exigencias europeas. Por lo que he visto, aunque aún falta la versión final que debe ser revisada legalmente y traducida, creo que es un muy buen acuerdo. Debería haber estado en vigor hace años, pero ahora finalmente está aquí. Los países del Mercosur son, por supuesto, aliados y amigos de la Unión Europea desde hace mucho tiempo, y en estos tiempos económicos turbulentos necesitamos amigos y aliados. Espero que se ratifique y entre en vigor y sea aceptado por los Estados miembros.
Cumbre del Mercosur en Montevideo. (Mariana Greif/Reuters)
-P: ¿Entonces es optimista con que pueda tener éxito?
-R: Creo que sí, porque hemos visto que el desacuerdo de hace cinco años dejó el campo totalmente abierto para China. Sería geopolíticamente muy estratégico. Reúne a casi 800 millones de personas en un acuerdo que es mutuamente beneficioso. Sé que hay algunas preocupaciones en algunos países, pero espero y creo que al final la UE estará de acuerdo con esto. Y, por supuesto, los cuatro parlamentos del Mercosur también.
-P: Von der Leyen habló de explorar nuevos horizontes comerciales. ¿Ve acuerdos futuros con India o tal vez con China como algo factible?
-R: No, en el momento actual, no. Hemos estado negociando con India durante mucho tiempo. Hay conversaciones para ver cómo podemos avanzar en esto, incluso un consejo tecnológico y comercial, y eso debería continuar. Pero no veo a la UE e India cerrando el acuerdo a corto plazo. Y con China teníamos un acuerdo de inversión que era bastante bueno y avanzado, pero está congelado debido a las sanciones contra ciudadanos de la UE. Y no veo que retomemos eso tampoco, por el momento. Tenemos que encontrar maneras de manejar a China tanto en comercio como en cooperación, especialmente en la tecnología verde. Pero también hay que recalcar que China no está jugando limpio cuando se trata de sus subsidios masivos en los mercados internacionales. Por tanto, necesitamos encontrar un equilibrio, comprometiéndonos pero también reduciendo riesgos en las áreas donde dependemos mucho de ellos, como los minerales críticos y tierras raras, entre otros.
-P: Entonces sugiere que la UE debe seguir apostando por el multilateralismo.
-R: Sabemos que ha funcionado, pero no soy ingenua. Veo que los grandes países, notablemente Estados Unidos, pero también China, están intentando evitar las reglas multilaterales en la OMC. Pero el multilateralismo nos ha servido bien, y la gran mayoría de los países en todo el mundo aún piensan que este es el camino, que necesitamos algún tipo de normas y reglas internacionales. De lo contrario, será la ley de la selva.
-P: Decía usted que la UE debe seguir trabajando en sí misma también. sobre todo porque se está quedando atrás en la carrera por los vehículos eléctricos, la inteligencia artificial y el espacio.
-R: Eso es a lo que me refería. Lo más importante para nosotros es poner nuestra casa en orden. Von der Leyen avanzó la brújula de competitividad. Y luego, más adelante en febrero, tendremos el nuevo acuerdo industrial y el paquete legislativo general. Hay muchas cosas que hemos descuidado durante años cuando se trata de fortalecer el mercado interno, pero también hay que ver cómo podemos invertir más en innovación y demás. Es fácil de decir y es difícil de hacer, me doy cuenta de eso. Y además necesitamos dinero, y esa será una de las mayores dificultades, por supuesto, cuando empiecen a hablar de asignaciones presupuestarias y demás. Pero también se trata mucho de simplificar las reglas para que los Estados miembros puedan invertir en investigación y desarrollo. Hay muchas cosas por hacer, no es algo fácil y rápido, pero hemos discutido los problemas del mercado interno durante 15 años.
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-P: Hablemos de inversión militar. ¿Cree que la UE debe invertir tanto como dice Trump? ¿Podría esto lastrar el crecimiento de la UE en materia de inversión en comercio y competitividad?
-R: Creo que la UE necesita invertir más en la OTAN y en su Defensa y algunos países no lo están haciendo. España, por ejemplo, aún no llega al 2%. Y esa es una promesa que nos hicimos muchos años atrás. Pero también me doy cuenta de que, con las restricciones presupuestarias, un 5% del PIB en armas y seguridad es mucho dinero. No se puede hacer eso en un año. Será algo a largo plazo. Si el 5% es el número correcto o no, no lo sé, no puedo decirlo. Creo que todos necesitamos darnos cuenta de que necesitamos incrementarlo. No creo que debamos obsesionarnos con el 5%, pero es importante que esos siete países que no llegan al 2% lo alcancen y muestren un plan claro sobre cómo hacerlo. Depende también de lo que ocurra en Ucrania y con el apoyo de Estados Unidos. Necesitamos seguir apoyando a Ucrania, y si Estados Unidos disminuye su apoyo, por supuesto la UE necesitará hacer más.
-P: Alemania, la primera potencia europea, está ahora mismo en periodo electoral. ¿Ve grandes movimientos políticos antes de que se resuelva el nuevo Gobierno?
-R: No creo que Alemania pueda tomar decisiones importantes antes de las elecciones. Las elecciones están a solo cuatro semanas, pero hay debates importantes sobre qué hacer. Habrá cumbres de la OTAN y diferentes cumbres con ministros de Exteriores y Defensa en la UE, así que discutir, sí, absolutamente. Pero cada país tiene que tomar sus propias decisiones sobre cómo alcanzar primero el 2%, y luego sobre si deberíamos ir incluso más alto. Polonia ya ha invertido casi un 5%, Lituania y Letonia también están incrementando, por razones obvias, debido a su vecino. Así que podemos empezar a discutir. Pero Alemania no puede tomar decisiones a largo plazo antes de tener un nuevo Gobierno. Y espero que eso no tome demasiado tiempo. Pero no lo sabemos. La formación de gobiernos hoy en día es un proceso complicado.

