
Sinceridad y autocrítica: la conferencia de Marcelo Gallardo luego del agónico triunfo contra Instituto puede resumirse en esos dos conceptos. Lejos de irse conforme con que su River ganó por primera vez en el Apertura y se acomodó en la tabla, el DT se mostró preocupado y muy detallista a la hora de marcar todo lo que no lo conformó. Razón no le falta: al igual que en Vicente López, el equipo se volvió a mostrar muy lento y predecible, sin ideas para generarle situaciones a Roffo. Leer más.
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