En un momento donde abundan las imitaciones, Ortiz mantiene firme su compromiso con la madera natural. ¿Por qué?
Es una cuestión de honestidad. En Ortiz creemos que los materiales deben expresar su verdadera naturaleza. La madera tiene su propio lenguaje, su propia forma de envejecer, de responder al clima, de relacionarse con quien la habita. No se trata solo de cómo se ve, sino de cómo vive y cómo nos hace vivir. En la mayoría de los casos nuestros clientes prefieren dejar la madera con lustres naturales para tener una experiencia sensorial lo más fidedigna posible.
¿Qué se pierde cuando elegimos una imitación?
Se pierde la esencia, es como si intentaras reemplazar un Torrontés de altura por una bebida que intente imitarlo. Se puede copiar el color, incluso intentar replicar el sabor, pero nunca se puede reproducir esa experiencia única que surge de la naturaleza, del tiempo, del terruño. Con la madera pasa lo mismo: cada pieza cuenta una historia irrepetible en sus vetas, en su textura, en cómo el tornasolado interactúa con la luz. En un proyecto que desarrollamos con el estudio Atmosphera en los viñedos de La Estancia de Cafayate, esta conexión con lo natural se presentó como algo fundamental. Las aberturas no sólo enmarcan las vistas de los viñedos y cerros, sino que ayudan a controlar el clima de la zona. Los parasoles filtran la intensa luz solar creando un juego de sombras que cambia durante el día, mientras que el doble vidriado hermético mantiene el interior fresco sin perder la conexión visual con el exterior.
Habla de decisiones que definen una identidad… ¿Qué quiere decir?
Tu casa habla de vos, de tus valores, de tus elecciones. Cuando elegís materiales auténticos, estás eligiendo crear espacios que van a ganar carácter con el tiempo. Nuestras casas son testigos de la vida que transcurre, sobre todo cuando somos niños, es el lugar donde se forman nuestros recuerdos, cada marca en la madera es un recuerdo. Tengo muy presente en mi memoria pasar largo rato mirando un cielorraso en mi habitación, imaginando personajes y figuras a partir de las vetas floreadas del pino criollo. Esas cosas nos dejan huella, y personalmente sé que esas vetas, esas figuras imaginarias, solo están en mi casa.
¿Cree que es también una cuestión de coherencia?
Absolutamente. Les enseñamos a nuestros hijos el valor de la honestidad, a ser auténticos, a no pretender ser lo que no somos. ¿No deberían nuestros espacios reflejar esos mismos valores? Lo vemos en este proyecto: una familia con fuerte impronta sustentable que eligió la madera por su belleza y sus propiedades naturales. La madera actúa naturalmente como un excelente aislante térmico. Utilizamos Peteribí con lustre natural, desarrollamos aberturas con cierre y doble vidriado herméticos, puertas con triple contacto para el polvo. Cada decisión técnica tiene coherencia entre lo que decimos y hacemos.
¿Cree que esta cuestión de los valores se relaciona con la identidad regional?
Como norteño, algo que siempre me gustó de Salta y su gente es ese profundo respeto por las tradiciones. Esa conexión con lo auténtico se percibe naturalmente en la preponderancia de la arquitectura colonial y en cómo se viven los valores familiares. Creo que hay algo particular en el norte: buscamos casas para toda la vida, entendemos el hogar como un bien familiar. Por eso las carpinterías de madera tienen tanto sentido aquí, dan la oportunidad de tener algo único que permanecerá por generaciones.
¿Qué materiales recomendaría para una casa?
Les diría a los dueños que piensen qué quieren que su casa diga de ellos. Los materiales como la madera natural en las carpinterías o revestimientos no solo son una elección estética o funcional. Así como cada árbol o cada botella de vino, cada proyecto es único y eso nos motiva a diario. Fabricamos recuerdos únicos, espacios que van a contar solo tu historia y la de tu familia.
Siempre atractivos
Los muebles de madera maciza o dura son lo suficientemente resistentes como para soportar el paso del tiempo con el cuidado y el mantenimiento adecuados. Incluso la madera de menor calidad (tableros aglomerados o el contrachapado), durará bien 10 años antes de ser reemplazadas. Se adaptan a su estética cambiante. Los muebles de madera suelen ser tan indulgentes que permiten ser lijados y renovados, pintados o cubriertos con papel.
¿Qué es lo mejor para el piso de madera?
Es muy importante que utilices un limpiador con PH neutro para pisos de madera, especialmente formulado para este tipo de pisos. De esta manera estarás preservando la belleza y el aspecto natural de la madera. Si el piso de madera es sin barniz, la mejor opción para limpiarlo y mantener su cuidado es con cera líquida.

