Sin saber de qué especie se trataba, decidió caminar en su dirección: “Cuando nos acercamos más vimos que se trataba de un lobito y de que tenía una tanza alrededor del cuello que le había provocado una herida hasta alcanzar una de sus aletas. Y, aunque tenía esa herida, se lo veía animado. Hace años que solemos venir acá y sabíamos de la existencia del centro de rescate. Busqué el teléfono en internet y decidí llamarlos para que lo vengan a ayudar”, explicó Mamousse.
Por otra parte, Mamousse, agregó: “Nos quedamos esperando cerca del animalito hasta que llegaran del equipo de Mundo Marino para el rescate. Vinieron muy rápido y me quedé asombrada de ver cómo actuaron para asistirlo y cargarlo en la camioneta ”.
El lobo marino ingresó al centro de rescate el sábado 21 de diciembre del año pasado. Al arribar, se le practicó un análisis clínico general y se procedió a extraer el fragmento de tanza para pescar que tenía alrededor de su cuello. Luego se lo estabilizó con hidratación y se implementó un plan nutricional.
Fuente: https://salta.telefe.com/redes

