En este último aspecto, el republicano tiene varios eventos de suma importancia en agenda, y que competen el interés de todo el planeta, como el Mundial de Clubes (2025), Mundial de fútbol (2026) y Juegos Olímpicos (Los Ángeles 2028).
Trumpo junto a su esposa Melania. (EFE/EPA/GRAEME JENNINGS / POOL)
A esto hay que sumarle las ligas nacionales que cada año definen a un campeón. De hecho, este mismo lunes, en el día de su posesión, habrá uno en el fútbol colegial: Ohio State y Notre Dame Fighting Irish chocarán en el Mercedes Benz Arena de Atlanta (19:30 tiempo ET, 18:30 de México y 20:30 de Argentina).
Este partido tendrá un sabor especial para Trump y su gabinete, pues el mandatario ha sido un ávido consumidor de la liga, y reportes indican que tiene afinación por ambas universidades. “Esta preferencia refleja su afinidad por el éxito y la tradición en el deporte, así como su gusto por equipos con un historial de logros”, cita un reporte del medio Publimetro de México.
Calm before the storm pic.twitter.com/hGBrz7Z3G5 — Ohio State Football (@OhioStateFB) January 20, 2025
Su mano derecha, JD Vance, es un ex alumno de Ohio y fanático 100%. De hecho, en redes sociales bromeó con su participación en la toma de posesión de Trump por coincidir con la final.
“Espero que a todo el mundo le parezca bien que me salte la inauguración para poder ir al partido por el título nacional”, bromeó el ahora Vicepresidente de Estados Unidos.
Donald Trump, equipos favoritos y su interés en la NFL
Trump NFL.
Al haber nacido y crecido en New York, su afinidad con los equipos de la ciudad es más que esperada, aunque solo en un deporte: béisbol. Yankees es su número uno, pero los Mets también se han ganado su cariño.
En cuanto a la NFL, si bien están los Giants y Jets, es New England Patriots su predilecto. Su buena relación con el dueño Robert Kraft (compró la franquicia a principios de los años 90), lo acercó más al equipo que marcó una época con Tom Brady a la vanguardia. Sumado a esto, también es cercano al ex entrenador en jefe Bill Belichick.
Trump en una ceremonia en la Casa Blanca. (AP Photo/Susan Walsh, File)
Pero no hay que pasar por bajo que también intentó hacerse cargo de varios equipos. En los años 80 presentó una propuesta para adueñarse de los Baltimore Colts, que en 1983 fue movido a Indianapolis, donde reside actualmente.
Un par de años más tarde puso $50 millones sobre la mesa para adquirir a Dallas Cowboys, cuando el dueño Clint Murchison Jr. lo puso a la venta, pero este no procedió.
Trump este lunes desde el Capitolio. (Julia Demaree Nikhinson/Pool via REUTERS)
“Podría haber comprado un equipo de la NFL. Había tres o cuatro disponibles, que todavía lo están, incluidos, por supuesto, los Dallas Cowboys”, declaró Trump para el New York Times en 1984.
“Podría haber comprado un club de la NFL por 40 o 50 millones de dólares, pero está establecido y solo lo verías moverse lateralmente. No es suficiente para crear allí”.
Trump y los Generals de la USFL
Mientras los caminos se cerraban en la NFL, otros se abrían en la naciente United States Football League (USFL), que surgió como una alternativa y con un calendario diferente, jugándose entre la primavera y el verano, contrario a la tradicional liga americana que va de otoño a invierno.
La idea de esta nueva competición surgió en 1965 por el empresario David Dixon, pero no fue sino hasta 1983 cuando se jugó la primera temporada. 12 franquicias fueron las participantes, incluida New Jersey Generals. Luego de su primer año (récord 6-12), Trump llegó como propietario por los años siguientes.
Wait you’re telling me they made former New Jersey Generals Owner Donald Trump the President!? pic.twitter.com/GvsR06EXIn — James Baker (@JamesBakerUFL) January 20, 2025
En su primera movida intentó llevar al entrenador Don Shula de Miami Dolphins. De acuerdo a un reporte de ESPN, el ahora Presidente de USA le ofreció el pago de $1 millón por cinco años, pero el movimiento no se concretó.
Aún así en la temporada 1984 llegó a la ronda Divisional y en 1985 cayó ante Baltimore en la misma instancia.
La mala noticia para la liga es que económicamente no fue un mercado solvente, ni para las franquicias ni jugadores. Pasarse también al calendario otoño-invierno para competir con la NFL no favoreció en nada, y todo se terminó disolviendo en 1986.
Trump y las controversias con la NBA
El presidente en funciones en 2017. (AFP PHOTO / Brendan Smialowski)
Si hay algo pendiente por ver en este nuevo mandato de Donald Trump, es si el próximo campeón de la NBA visitará la Casa Blanca. Como es tradición, todo equipo que es campeón en las principales ligas de Estados Unidos, es condecorado por el presidente a cargo.
Pero en 2017, cuando Golden State Warriors ganó su quinto anillo de campeón, varios jugadores se rehusaron a viajar a Washington.
“No quiero ir. Ese es el centro de mis creencias. No se trata de que yo solo vaya a la Casa Blanca. Si lo fuera, sería una conversación muy corta”, declaró Stephen Curry en su momento.
Stephen Curry y sus declaraciones sobre asistir o no a la Casa Blanca. (AP Photo/Janie McCauley)
“No apoyamos básicamente lo que nuestro Presidente hace, las cosas que ha dicho y las cosas que no ha dicho en los momentos correctos, nosotros no vamos a defenderlo”, explicó sobre las causas de su postura.
“Nah, no lo haré”, dijo también su compañero Kevin Durant. “Yo no respeto a quien ocupa esa oficina en este momento”.
La polémica ya llevaba meses, después de que Trump fuera crítico con atletas de distintas disciplinas, quienes se arrodillaban a la hora de entonar el himno nacional, en modo de protesta por (lo que consideraban) un abuso policial en contra de las minorías y personas de color.
Ante esto, Trump decidió retirarle la invitación a los Warriors, quienes en 2018 repitieron como campeones y tampoco fueron convocados.
Going to the White House is considered a great honor for a championship team.Stephen Curry is hesitating,therefore invitation is withdrawn! — Donald J. Trump (@realDonaldTrump) September 23, 2017
De hecho, en lugar de asistir a la Casa Blanca, la tropa de Steve Kerr decidió reunirse con el ex presidente Barack Obama en Washington DC.
Toronto Raptors dio la vuelta en 2019 y tampoco fueron a la oficina Oval. Para colmo, en 2020 el propio Trump consideró a la NBA como “una organización política” tras las protestas en Wisconsin registradas en su momento, y la postura de algunos jugadores que cancelaron varios partidos.
“Se que sus ratings han estados bajos porque mucha gente esta cansada de la NBA, sinceramente. Eso es desafortunado. Se han vuelto como una organización política y eso no es bueno. No creo que sea bueno para el deporte ni para el país”, señaló.
El Mundial 2026 a la vista
Si bien está el Mundial de Clubes en primera línea, la Copa del Mundo en 2026 verá al norteamericano en las gradas, ateniendo tanto el partido inaugural como la final, que se llevará a cabo en el MetLife Stadium de New Jersey.
Es decir, sea quien sea el campeón, recibirá el trofeo más deseado en el plantea fútbol, de la mano de Donald Trump.
Fuente: https://www.ole.com.ar/

