Los seres humanos pasamos el 65% de nuestras vidas en la casa y un tercio en sus habitaciones. Por eso, la salud del corazón, del cerebro y la salud hormonal y mental dependen de la salud de las viviendas.
La pintura con plomo, los pesticidas y la contaminación pueden contribuir al “síndrome de la casa enferma”. Por eso, quitarse los zapatos antes de entrar a casa (costumbre arraigada en los hogares turcos), ventilar los espacios y desinfectar son algunos de los consejos más populares a la hora de vivir vidas más sanas.
En un informe reciente, investigadores de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard recopilaron consejos de expertos que ayudan a hacer del hogar un lugar más saludable para vivir. “El hogar influye en la salud del corazón, del cerebro, de las hormonas y en la salud mental. Los seres humanos sabemos cómo se ve una comida saludable, sabemos que el ejercicio es bueno y que la contaminación es mala. Pero poco sabemos sobre los lugares donde pasamos todo nuestro tiempo”, aseguró Joe Allen, autor principal del estudio, y director del programa de la misma escuela Healthy Buildings.

