El comportamiento de las canastas que se utilizan para mesurar la línea de la pobreza e indigencia en la Ciudad, subieron hasta 1,8%, es decir que avanzaron por debajo de la inflación en el último mes del año, que en el territorio porteño escaló hasta el 3,3% y a nivel nacional ascendió al 2,7%.
La medición se realiza considerando como una familia tipo a aquella compuesta por dos adultos y dos menores, que en el mes pasado necesitó ingresos por lo menos de $1.643.939 para ser de clase media, de al menos $1.047.981 para no ser pobre y aunque sea de $556.884 para no ser catalogada como indigente.
El organismo estadístico porteño precisó que en relación con un año atrás, la línea de pobreza pasó de estar en $494.791 durante diciembre de 2023 a $1.047.981 en el mismo mes del calendario pasado. En tanto que la línea de indigencia avanzó de $290.411 a $556.885.

