Con Miguel Ángel Russo al frente del cuerpo técnico, Boca fue a buscar a Andrés Román, un defensor que, en ese entonces, militaba en Millonarios. Con todo acordado para sumarse al club, el lateral arribó a la Argentina para someterse a los estudios médicos de rutina y firmar el contrato. Sin embargo, la detección de un problema cardíaco le impidió superar la revisión. No obstante, aunque nunca pudo vestir la camiseta del Xeneize, la vida le dio revancha en el plano profesional y lo transformó en héroe tres años después. Leer más acá.
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