El Gobierno sumó un nuevo problema para su gestión. Es que Andrés Vázquez, designado como titular de la Dirección General Impositiva (DGI), una de las principales áreas de recaudación tributaria, aparece involucrado en operaciones inmobiliarias realizadas por el funcionario a través de sociedades off shore radicadas en el exterior.
Según una investigación del diario La Nación, Vázquez compró, a través de sociedades del exterior, tres inmuebles en Estados Unidos por más de 2 millones de dólares que nunca consignó (ni las sociedades, ni los inmuebles) en sus declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción (OA).
Vázquez, principal responsable de la lucha contra la evasión fiscal, administra dos de esas propiedades –la tercera la vendió–, mediante un entramado de empresas en las que tiene participación accionaria desde hace 12 años. Esas compañías continúan activas.
Abarca una sociedad constituida en las Islas Vírgenes Británicas (BVI) que controla otras dos compañías constituidas en Panamá, que a su vez sirvieron de vehículo para adquirir la propiedad de los inmuebles ubicados en Miami. Si Vázquez se hubiera desprendido de esos activos no está consignado en ninguno de los registros oficiales donde debería figurar.
Según explica el artículo, los funcionarios del nivel de Vázquez están obligados por la Ley de Ética Pública, vigente desde 1999, a presentar ante la OA una declaración jurada que detalle todos sus bienes inmuebles y muebles y participaciones accionarias (incluidos los de su cónyuge). Ese reporte hay que actualizarlo cada año y es de acceso público.
No informar parte del patrimonio puede configurar el delito de “omisión maliciosa”, establecido en el artículo 268 del Código Penal, con penas que incluyen la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. También puede derivar en una investigación por presunto enriquecimiento ilícito, si el funcionario no logra justificar el origen lícito de sus bienes.
Vázquez, de 64 años, es funcionario de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP, ahora ARCA) desde 1990.

