En un día marcado por una intensa llovizna, miles de peregrinos de todas partes de Argentina y países vecinos llegaron con el corazón lleno de fe a la Fiesta de la Virgen del Cerro, que dio inicio esta tarde. A pesar de las inclemencias del tiempo, la devoción y el fervor no se vieron opacados, y los fieles, con lágrimas en los ojos, comenzaron el ascenso al cerro con cantos, oraciones y alabanzas, llenos de esperanza y gratitud.
15:00 | Un ascenso lleno de fe y esperanza
Pasadas las 15, los peregrinos comenzaron la fiesta a la Virgen del Cerro, en la explanada que se encuentra en las afueras de la ciudad, en un acto de profunda devoción. Aunque la llovizna caía sobre ellos, el ambiente estuvo impregnado de una energía espiritual única. Cada paso, cada canto, era una expresión de fe y amor por la Virgen, con la esperanza de que sus oraciones fueran escuchadas.
16:00 | Misa central: un momento de unión y oración
A las 16, se celebró la misa central, que congregó a miles de fieles en el santuario de la Inmaculada Madre del Divino Corazón. El sacerdote, acompañado por los asistentes, ofreció oraciones de agradecimiento y solicitud por la paz, la salud y el bienestar de todos. La ceremonia estuvo cargada de emoción, sobre todo en el momento de la adoración al Santísimo Sacramento, cuando los peregrinos se unieron en un silencio reverente, mostrando su amor profundo.
18 | El rosario de globos: una explosión de fe al cielo
Uno de los momentos más esperados y emocionantes de la jornada se vivirá a las 18, cuando se lleve a cabo el simbólico lanzamiento del rosario de globos, estos representan las oraciones y peticiones de los fieles.
Un acto especial de fe para los enfermos
Un momento muy especial dentro de la fiesta será la “toma de gracia”, un acto de fe en el que las personas con enfermedades graves podrán acercarse a la Virgen, buscando consuelo y esperanza. Este gesto de entrega y gratitud hacia la Madre de todos los creyentes será cargado de espiritualidad, uniendo a los fieles en un acto colectivo de oración por la salud de los más necesitados.
Preparativos que garantizan la seguridad y comodidad de los peregrinos
Más de 500 servidores se han dedicado a acondicionar el cerro para recibir a los miles de peregrinos. Se han nivelado los terrenos, instalado sillas, habilitado caminos peatonales y asegurado que todos los servicios, como ambulancias, consultorios médicos, baños químicos y espacios para madres con bebés, estén disponibles para garantizar la comodidad y seguridad de los asistentes, que son el centro de esta fiesta de fe.
La historia de la devoción a la Virgen del Cerro
La devoción a la Virgen del Cerro tiene sus raíces en 1990, cuando María Livia afirmó haber tenido las primeras apariciones de la Virgen en su hogar. Desde entonces, el mensaje de la Virgen ha tocado los corazones de miles de personas. En 1995, la Virgen dictó una oración que hoy se recita todos los días en el santuario: “Yo soy el sacratísimo corazón eucarístico de Jesús, adoradme perpetuamente en reparación”, un llamado a la adoración perpetua.
El santuario, un deseo de la Virgen
En el año 2000, la Virgen pidió la construcción de un santuario elevado en el cerro, y en 2008, insistió en que se contactara al obispo de Salta para que los designios del lugar pudieran cumplirse. Desde entonces, las apariciones siguen atrayendo a miles de peregrinos, quienes llegan al cerro con el corazón lleno de fe, buscando ese espacio de conexión espiritual tan único que ofrece este lugar sagrado.
La Fiesta de la Virgen del Cerro no es solo una celebración religiosa, sino también un momento de unión y esperanza para toda la comunidad. Miles de personas, de todas las edades y orígenes, participan cada año con el corazón lleno de devoción en este evento que, más que una tradición, es una verdadera manifestación de fe y amor por la Virgen.

