Este sábado, se dio apertura a la muestra “Con-secuencias”, pinturas de Telma Palacios y caligramas de Elisa Moyano. El encuentro de estas dos artes se realiza en Espacio 25, sito en 25 de Mayo 465. En el mismo acto se presentó el libro de igual nombre que la muestra, con fotos de las 20 obras y los 16 poemas de las reconocidas creadoras y docentes salteñas.
El Tribuno se contactó con estas mujeres que han sido parte de la escena cultural de la provincia desde los 80 y 90, publicando o en las calles, con El Tendedero, por ejemplo, esa experiencia en la que plásticos, poetas, músicos y artistas varios se encontraban para estar con los vecinos. Quedó mucho por decir en la charla con estas creadoras que se conocen desde entonces, y que en el 2019 publicaron “El libro de las Antepasadas” y la muestra “Las Antepasadas”; Entonces contaron desde sus oficios lo que padecieron mujeres de distintas épocas; en la muestra y libro que presentan ahora, los ojos del artista no son ajenos a lo que ocurre en el mundo que habitamos.
¿Por qué “Con-secuencias”?
Telma Palacios: Hicimos esta presentación pensando en la pintura que había hecho todo el año, conjuntamente con Elisa, que venía a mi casa y veía las obras. Y las obras tenían relación directa con los problemas del cambio climático a nivel mundial. La palabra consecuencias, que después la dividimos, le pusimos con-secuencias, es el resultado de las cosas que han provocado el clima cambiado, tantos fenómenos naturales. Presentamos las consecuencias que han quedado de todo lo que ha pasado y sigue pasando, lamentablemente, por estos cambios climáticos.
Elisa Moyano: Yo daría una vueltita de tuerca a lo que dice Telma; lo que está plasmado en nuestras obras serían las consecuencias del accionar del ser humano sobre la naturaleza, el accionar despiadado del ser humano que no ha tenido el cuidado que se merece la tierra, ni el agua para que nos dure la casa común que tenemos, el planeta Tierra. Creo que no ha sido cuidada y entonces las consecuencias son los incendios, el plástico en el mar, las inundaciones, entre otras catástrofes.
Ilustraciones y poemas, la pintura y la literatura, ¿cómo se da ese encuentro?
T. P. Hay una relación directa entre ambas disciplinas artísticas. Siempre la hubo y siempre lo digo, porque así como se da con las letras, se da también con la música o con cualquier otra disciplina artística, ¿no? Lo que une es el tema, exactamente las cosas, los elementos, los pensamientos. Yo no puedo escribir como lo hace Elisa, porque ella ha hecho una carrera y yo hice otra; pero las dos tenemos un punto común siempre en unión para lo que podemos expresar con el arte.
E. M.: Yo agregaría el proceso… Así como en “El libro de las antepasadas” que presentamos antes, Telma a partir de mis obras iba creando sus cuadros de mujeres que admiré y que puse en mi libro, en este caso, ella empezó a pintar y yo iba a su atelier, primero le llevé un libro llamado “El libro de las contemporáneas”, y me dijo “ya estoy en otro proyecto, lo dejemos para más adelante”. Y empecé a hacer el visionado de los cuadros. Y, como siempre me han interesado los temas ecológicos, siempre me ha importado ver programas sobre esos temas, noticias sobre incendios, sobre inundaciones, sobre el plástico en el mar… ya tenía una sensibilidad y cuando vi que Telma se había puesto a pintar sobre eso, me enganché enseguida y comencé a escribir.
Son caligramas…
E. M.:Fue curioso; yo había escrito versos lineales, pero resulta que cuando los imprimimos y los pusimos al lado de los cuadros, prácticamente ver las líneas al lado del cuadro no me parecía… estaba feo. Me parecía que había que ocupar más el espacio de la página. Y por eso le digo a Telma “los voy a modificar, los voy a hacer como caligramas”. Y empecé a usar esa antigua técnica de los vanguardistas del comienzo del siglo XX y fines del XIX inclusive, y comencé a trabajar en el espacio de la página, las caídas, los ascensos, los descensos, como en caireles las palabras o las letras, y traté de imitar alguna explosión atómica o algún árbol solo que está en el último poema, dibujándolo con palabras en la hoja. Entonces eso dio ese efecto caligramático en los poemas, en los que fueron poemas lineales.
¿Qué lugar ocupa el arte en este tiempo de destrucción?
E. M.: Personalmente creo que el arte no va a cambiar al mundo. El otro día vi la última película de Almodóvar, “La habitación de al lado”. Hay un personaje muy preocupado por la ecología que dice en diálogo con otros que “ningún poema puede frenar la tala de un árbol”. Yo estoy segura de eso. Pero, sí creo que el arte en el contexto de lo que son los discursos feministas, los discursos ecologistas, etc., es como un granito de arena, digamos, que si uno escribe o pinta, como en el caso de Telma, sobre esas temáticas, en el fondo uno tiene una ligera esperanza de que esto pudiera tener algún efecto. Pero bueno, somos conscientes de que es muy difícil que las cosas cambien demasiado y, sin embargo, uno tiene la esperanza de que cambien. Y contribuir con esta muestra y este libro a los discursos sobre esos cambios creo que es importante.
T. P.: Es el granito de arena que ponemos. Es el granito de arena en estas consecuencias que vamos a mostrar. Porque, en realidad, son veinte obras nada más. Y yo he comentado lo mismo que estabas diciendo recién Elisa. Uno hace un aporte cultural siempre. Porque son temas sociales, son temas globales. Entonces, el asunto es aportar, aunque sea, ese granito de arena. No vamos a modificar mucho, pero la gente que va y observa y lee los poemas se va a dar cuenta de que estamos preocupados por todo lo que está pasando. Si uno hace algo así es por una preocupación de un estado que no vamos a poder cambiar, pero hacemos un aporte para que sepan qué nos preocupa. De eso se trata. Y con la esperanza de que en algún momento haya una modificación en eso…
¿Dónde se consigue el libro?
E. M.: Nosotras presentamos este sábado a las 19.30 el libro y se abre la muestra. Las mismas obras de Telma que están en el libro, las van a encontrar colgadas en las paredes de esa galería de arte, que se llama Espacio 25. Y voy a dejarle al chico que atiende el cafecito de Espacio 25 algunos ejemplares por si alguien pasa a ver la muestra y quiere comprarlo. Voy a dejar uno para que lo apoye en el mostrador y unos cuantos para la venta. Y, por supuesto, a partir de la otra semana los voy a llevar a las librerías. Quizás a Rayuela y a 12 Letras.
¿Hasta cuándo está la muestra?
E. M.: Tienen un mes para ir a visitarla. Si no pueden ir el día de la apertura, hasta fin de mes seguro se podrá contemplar la muestra en el Espacio 25, un lugar de arte muy refinado, muy lindo. Y como es un lugar de arte y eventos, van colegios, van personas mayores. Y también, y esto es importante, hay eventos, cenas de muy alto nivel; entonces, creo que ese público sobre todo el que puede quizás estar en lugares de poder y pueda hacer algo realmente para evitar la tala, los incendios, etc., puede concientizarse. Está bueno que también en esas cenas importantes con los chefs más renombrados de Salta haya gente que tome quizás conciencia por el visionado de nuestra obra, ¿no?
Se conocen desde hace tiempo…
T. P.: Y con Elisa seguimos… Nosotras venimos ya de la época de El Tendedero, cuando se hacía en la plazoleta Cuatro Siglos. Éramos muy jóvenes, y éramos un grupo de pintores y de escritores que nos fuimos conociendo en ese lugarcito. Y de ahí yo conozco, de mi generación, a todas las mujeres escritoras, poetas, amigas…
E. M.: Y allí inclusive, en algunas Hojas de Poesía que colgábamos nosotras, con Mercedes Saravia, Alicia Poderti, Belén Alemán y Emilia Acosta, entre muchas otras, había algunos sábados que llevábamos la tapa de la Hoja de Poesía así, descubierta, en blanco, y los pintores que circulaban nos hacían dibujos. Yo tengo dibujos de Telma… Los años que nos conocemos con la Telma…
T. P.: Quiero agregar mi agradecimiento personal, y de las dos por supuesto, a la gente que nos atendió tan bien en el Espacio 25, a las dueñas María José y a Paula, a ellas dos especialmente. Es un espacio hermoso y ellas dos son dos personitas hermosas. Mi agradecimiento profundo, profundo…
E. M.: Por supuesto, me sumo al agradecimiento que hace Telma a las chicas de Espacio 25.

