El mercado ilegal afecta a más de 135 especies, de las cuales, al menos 20, están en peligro de extinción, a la vez que también amenaza a la biodiversidad, a los ecosistemas y a la salud pública.
Liderada a nivel global por organizaciones como AZA-Wildlife Trafficking Alliance e International Fund for Animal Welfare (IFAW), esta cruzada tiene como objetivo central informar y sensibilizar a la población.
Según un reciente informe elaborado por Temaikèn, la demanda de animales silvestres como mascotas fomenta la captura ilegal y genera impactos negativos en el medioambiente. Además, al extraerlos de su hábitat, se aumenta el riesgo de dispersión de enfermedades zoonóticas que afectan tanto a los animales como a las personas.
En los últimos cuatro años, el Centro de Recuperación de Especies Temaikèn (CRET) ha recibido más de 2400 animales víctimas de tráfico ilegal. Entre ellos, destacan aves (78%), como el cardenal amarillo, en peligro de extinción, y guacamayos.
También se encontraron mamíferos (13%) como monos carayá y reptiles (9%) como tortugas de tierra. Este tráfico genera una elevada mortalidad, ya que de cada 10 animales capturados, solo 1 sobrevive debido a las condiciones de transporte.

