Francisco Arias, miembro del apostolado Noche de la Caridad, comentó: “Nos juntamos todos los viernes para preparar las viandas y salimos a la noche a repartirlas a las personas en situación de calle de nuestra ciudad”. Explicó que dedican mucho trabajo y amor a esta tarea. “En varias oportunidades, la gente nos ha dicho que es el único plato que comen durante el día, y eso es realmente conmovedor”, destacó.
Es importante resaltar que no solo ofrecen un plato de comida a estas personas en situación de extrema vulnerabilidad, sino también compañía, un gesto que las hace visibles en una sociedad que muchas veces las ignora.
Desde el apostolado, invitan a todos aquellos que deseen sumarse a esta iniciativa a acercarse los días de reunión o a colaborar con lo que puedan para que la obra continúe.

