Durante la reunión, que se realizó en Iglesia de la Santa Cruz, en el barrio de San Cristóbal, Macri le entregó la Llave de la Ciudad al mandatario francés. Es un “gesto que simboliza la amistad y el compromiso de que siempre tendremos las puertas abiertas para Francia” dijo el jefe de gobierno en sus redes.
Tambien añadio: “Resaltamos la importancia del sector privado y las inversiones francesas como motores del crecimiento y la cooperación con la ciudad de Buenos Aires”. Al mismo tiempo que resalto los valores compartidos con el país europeo, “la democracia, los derechos humanos, la cultura, el desarrollo sostenible, la lucha contra el terrorismo y el multilateralismo”.
El porteño estuvo acompañado de su esposa, María Belén Ludueña, y el secretario general de Relaciones Internacionales, Fulvio Pompeo.
El presidente francés cenó con Javier Milei y tuvo una reunión oficial en casa rosada antes de partir por separado hacia la cumbre del G20 en Brasil.

