De esta manera, en caso de que la dirigencia no logre regularizar la deuda, el club no podrá incorporar jugadores para la próxima temporada de 2025.
Esta situación se suma a otras obligaciones económicas que San Lorenzo ha tenido que enfrentar en los últimos años, muchas de ellas derivadas de gestiones anteriores. En la última ventana de fichajes, el club también se vio imposibilitado de sumar jugadores hasta que saldó una deuda pendiente.
Para levantar las inhibiciones, el club tiene alternativas además del pago inmediato de la deuda. Una posibilidad es llegar a un acuerdo con el acreedor, sea una institución o un futbolista, y establecer un plan de pagos.
Este convenio puede ser presentado a FIFA, lo cual permitiría que la sanción se suspenda y San Lorenzo pueda incorporar refuerzos nuevamente.

