En buena parte, eso se debió al infantil error del defensor inglés Tyrone Mings cuando recién comenzaba el complemento en territorio belga. Dibu inició el juego desde abajo, pero el marcador estaba distraído y agarró la pelota con la mano. La acomodó y volvió a sacar. El árbitro alemán Tobias Stieler no dudó y sancionó el penal, que luego fue respaldado por el VAR a cargo de su compatriota Benjamin Brand.
El argentino había tenido algunas buenas intervenciones en el primer tiempo, especialmente a los 29 minutos cuando rozó un tiro de Ferrán Jutglà que terminó en el palo e, inmediatamente, controló un tiro desde afuera de Christos Tzolis.
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