La lista de convocados y la formación
Gago sumó intriga, suspenso a la formación y también a la lista de convocados, nada de revelarla con mucha anticipación, 48 horas antes como en los ciclos de Diego Martínez y Jorge Almirón. Por eso este viernes todos los jugadores llegaron temprano a Boca Predio con la valija preparada por las dudas, sin saber quiénes se quedarían para concentrar y quiénes no. Y menos quiénes iban a ser titulares, más allá de algunas pistas que pudo haber durante la primera semana de entrenamiento.
Esta vez, la lista la conocieron in situ y luego fue anunciada en las redes sociales del club. Y el equipo lo terminarán de saber el mismo sábado, incluso los futbolistas. En una herramienta que Pintita considera vital para mantener la expectativa, a todos enchufados y alertas, motivados al máximo.
El cambio de esquema y de estilo de juego
En la semana sí se empezaron a ver algunas pautas. Primero, como adelantó Olé el último domingo, un drástico cambio de esquema y de estilo de juego. Porque los equipos de Pintita juegan siempre 4-3-3 y van al frente, atacan, esa es la idea primaria. Ofensivo en todos lados y en todo momento, aun cuando vaya ganando el partido por un par de goles. Con un equipo que se para muy adelante, protagonista con la posesión de la pelota y jugando cerca del arco rival.
Boca Juniors – Gago a full en el entrenamiento de Boca
“En el menor tiempo posible, hay que tratar de ser un equipo protagonista, que sepa dónde quiere jugar y cómo quiere jugar, de tener mucho peso ofensivo, bastantes situaciones porque confío en que el equipo que más juegue cerca del arco rival, más chances de ganar va a tener. Tratar de siempre tener la pelota, de ser protagonista y tener esa intensidad, esa presión de querer siempre tener la pelota”, fue su primer mensaje, en la misma presentación.
Los primeros nombres
A partir de ese mensaje fue hablando en los entrenamientos con los distintos protagonistas que deberían llevarla a cabo. Chiquito Romero como uno de sus baluartes para este inicio, hombre de confianza con quien compartió el Mundial de 2014. Y lo mismo para Marcos Rojo. Los laterales Advíncula y Blanco que deberán jugar bien alto, a veces llegando más a fondo que los extremos. Un mediocampo de buen pie. Un solo nueve, que será Cavani. Con Merentiel tratando de adaptarse a jugar más por la izquierda. Y algo que es innegociable, según anticipó, independientemente de su estilo de jugar: “Hay que correr, hay que jugar y correr”.
Los objetivos
Casi seis años pasaron de su última vez en Boca. De su fatídico partido 199 con la azul y oro, el 9 de diciembre de 2018 ante River por la final de la Copa Libertadores, y de la rescisión de contrato que acordó dos meses después. Pensando en el final de su carrera. Que llegaría en noviembre de 2020 a los 34 años después de una breve etapa en Vélez. Cansado de las lesiones. Tres roturas de los tendones de Aquiles y dos de los ligamentos de las rodillas. Dos meses después lanzó su etapa como entrenador.
Hoy, a los 38, con su perfil ofensivo, su personalidad y su aceptación entre los hinchas, volverá oficialmente al club donde empezó su carrera como futbolista para intentar rescatarlo del divague de los últimos largos meses e ir detrás de dos objetivos principales para lo que queda de 2024. Por un lado, sumar en las diez fechas que quedan de la Liga Profesional, empezando este sábado frente a Tigre, para clasificar al equipo a la próxima Copa Libertadores. Y por otro, ir por la Copa Argentina, la única chance de título que le queda al Xeneize hasta fin de año. Para Boca es volver a ilusionarse.
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Fuente: https://www.ole.com.ar/

