Durante el taller, se abordó la importancia de reconocer un conflicto como una situación en la que dos o más personas entran en oposición o desacuerdo debido a posiciones, intereses, necesidades o valores incompatibles.
Se enfatizó el papel fundamental de las emociones y los sentimientos en la gestión de conflictos, así como las posibles consecuencias en las relaciones interpersonales dependiendo de la resolución alcanzada.
El conflicto, entendido como un proceso dinámico, fue presentado no solo como un desafío, sino también como una oportunidad de crecimiento personal y mejora en las relaciones familiares o interpersonales.
Los alumnos trabajaron sobre aspectos clave como las posiciones, las partes involucradas y las necesidades subyacentes a todo conflicto, y recibieron orientación sobre técnicas para mediar, entre ellas la comunicación asertiva y la escucha activa.
El taller promovió la resolución de conflictos de forma constructiva, resaltando la importancia de la tolerancia, la cooperación y el pensamiento crítico, reflexivo y creativo en este proceso. Los estudiantes adquirieron herramientas que les permitirán transformar situaciones conflictivas en oportunidades para mejorar el clima social y personal.
Fuente: https://www.salta.gob.ar/prensa

