Las explosiones, más potentes que las anteriores, provocaron incendios en viviendas y vehículos. Las autoridades aún están evaluando los daños, mientras la Cruz Roja y la Defensa Civil continúan trabajando para atender a las víctimas.
Hezbolá atribuye las explosiones a Israel y se espera que su líder, Hassan Nasrala, de un discurso en las próximas horas. Naciones Unidas ha hecho un llamado urgente para evitar una escalada mayor en la región.
El gobierno israelí no emitió declaraciones oficiales, pero ha indicado que la guerra podría estar entrando en una nueva fase, con mayor presencia militar en su frontera norte. La tensión sigue en aumento entre Israel y Líbano.

