A los tres minutos, Borja, luego de un gran pase de Nacho Fernández, tuvo la primera clarita. A la carrera, entró al área y la mandó por arriba del travesaño. Apenas dos minutos más tarde, habilitado por el Diablito Echeverri, el Colibrí se quedó sin nafta al rematar de zurda, débil a las manos del arquero Cortés. Y, ya a los 32′, luego de otra habilitación del 19, Borja se fue mano a mano con el arquero. Apareado por un defensor local, el control se le fue largo y no pudo rematar. Extraño en un artillero implacable como él.
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