Matías Kranevitter, Maxi Meza y Fabricio Bustos se fueron del estadio con algunos golpes, aunque el panorama, en principio, es tranquilizador. En los casos del volante central, que salió reemplazado a 16′ del final, y el lateral derecho (sufrió un duro impacto en su rostro y en un principio generó preocupación por el ampuloso pedido de atención médica por parte de Carlos Palacios), suponen que son sólo traumatismos producto de un choque intenso y una cancha rápida que provocó algunos malos movimientos a la hora de hacer pie.
Todos serán evaluados al regresar a Buenos Aires y por el escaso tiempo de recuperación es un hecho que llegarán entre algodones al choque del sábado en la Bombonera, con el foco de atención puesto, sobre todo, en Meza. El ex Rayados de Monterrey se cayó solo al doblarse la rodilla, pero pudo continuar en cancha. Sin embargo, a los pocos minutos dejó la cancha -ingresó Villagra- y no pudo ser examinado en el vestuario porque le tocó irse al control antidoping.
De todas maneras, desde el cuerpo médico de River confían en que no necesitará someterse a estudios y su presencia en la Bombonera dependerá de cómo evolucione en las próximas horas. Otro caso a seguir, aunque se trate ni de lesión ni de golpes, es Marcos Acuña: el Huevo tuvo acción con Argentina en Eliminatorias, jugó ante Atlético Tucumán y completó los 90′ en Colombia.
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