La adolescente de 14 años y la joven de 28 que estaban desaparecidas desde fines de agosto en la localidad de Laferrere, partido de La Matanza, fueron halladas asesinadas a balazos: sus cuerpos estaban flotando en el agua.
Tras el hallazgo comenzó una investigación directa sobre una banda de vendedores de drogas que dominan la zona llamada triple frontera en La Matanza. En pocas horas tres personas fueron detenidas y el relato de una de ellas señaló que las ejecuciones tienen directamente que ver con el mundo de las drogas.
La autopsia reveló que Vanesa fue asesinada de un tiro en la zona frontal de la cabeza, mientras que Ayelén recibió tres disparos que le atravesaron el cráneo. En principio, trascendió que la data de muerte de ambas es el día que desaparecieron las dos mujeres.
Tras el macabro hallazgo, fueron allanadas cinco viviendas de la zona y en una de las pesquisas los efectivos policiales que realizaban el operativo fueron atacados a tiros. En ese marco, tres personas fueron detenidas por el delito de “tentativa de homicidio, portación ilegal de armas y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.
Los detenidos fueron identificados como Lucas “El Colo” Ezequiel Romero, Alan Ariel Almada y Carlos Waldir Ávalos, los dos últimos supuestos dealers del primero. Las víctimas eran sus clientas, según se desprende de las investigaciones.
Para los investigadores y las familias de las víctimas, los dos crímenes están relacionados al narcotráfico en La Matanza y en la zona conocida como la triple frontera, y la causa está en manos del fiscal Fernando Garate.
Vanesa Alejandra Lachmañuk y Ayelén Alejandra Benítez Medina fueron encontradas muertas el miércoles por la noche, flotando sobre el agua. Policías de la Bonaerense en botes las vieron sobre la superficie del rio Matanza. Estaban a cinco kilómetros una de la otra, en el mundo de descampados y bosques que une a Laferrere, Ciudad Evita y Ezeiza. controlado hace más de una década por los cowboys del paco, mayormente traficantes paraguayos.
Detectives sospechan que las mujeres eran compradoras de la banda de “El Colo” y fueron víctimas de un negocio dealer.
La historia fue relatada por uno de los implicados en el caso ante los investigadores cuando lo detuvieron, una escena caótica en una cueva de pasta base.
Allí, el hombre aseguró que “las pibas” se pusieron “la gorra”. “Fueron a pegar y no tenían plata”, aseguró: “Dejaron el celular. Al rato volvieron, querían fiado. Les dijeron que no. Entonces, empezó el quilombo”. Entonces, un hombre que, convenientemente, no es el detenido, disparó y las mató.
El fiscal Arribas y la Bonaerense no creen del todo en esta narrativa, que exculpa a los tres detenidos hasta ahora.

