Corazones solidarios que asisten a personas de la Puna salteña

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“Hace unos meses la directora de la escuela de Piscuno, allá en la Puna salteña, nos contaba el grave problema que tenía con la cámara séptica y el pozo ciego del albergue, que constantemente se rebalsaba, lo cual les impedía usar las instalaciones de la cocina. En ese lugar, niños y niñas viven de lunes a viernes” resaltó Ramón Gómez, uno de los principales responsables de la Fundación Los Niños de San Juan.

“Hace unos meses la directora de la escuela de Piscuno, allá en la Puna salteña, nos contaba el grave problema que tenía con la cámara séptica y el pozo ciego del albergue, que constantemente se rebalsaba, lo cual les impedía usar las instalaciones de la cocina. En ese lugar, niños y niñas viven de lunes a viernes” resaltó Ramón Gómez, uno de los principales responsables de la Fundación Los Niños de San Juan.

La escuelita de Piscuno está literalmente en medio de la nada, perdida dentro de los cerros, y se encuentra cerca de los 4000 metros de altura.

“Nuestra fundación asumió el compromiso de solucionar este grave problema a través de un sistema de drenaje, el cual después de tres días de trabajo intenso, está listo y funcionando, brindado así una mejor calidad de vida a los alumnos, ordenanza y personal docente”, agregó Gómez.

“Gracias al Ministerio de Educación de la provincia por confiar en nuestro trabajo, el cual es desinteresado y solo busca brindar soluciones en estos lugares alejados, en los cerros de la provincia de Salta. Esta escuela ubicada a 3950 metros y necesita mucha ayuda de todos nosotros. El problema de cloacas está listo y solucionado, ahora habrá que esperar los resultados de los análisis de las muestras de agua, que extrajimos en el lugar junto a los técnicos de Aguas del Norte para solucionar el problema de agua y de cañería que padecen la escuela y lugareños”, sostuvo.

“Gracias a todos los que nos ayudan, esto solo es posible gracias a los corazones solidarios que no nos sueltan la mano para seguir haciendo lo que hay que hacer en estos lugares olvidados de la Puna salteña”, acotó.

Gómez encabeza un grupo de corazones solidarios que ayudan en: Santa Rosa de Tastil, La Quesería, El Palomar, Potrero de Chañi, El Toro, La Aguada, Tres Cruces, Gobernador Solá, El Mojón, Ingeniero Maury, Las Cuevas y muchos otros lugares. Como así también a las comunidades Wichi y Chorote, de la región de Santa Victoria Este.

Un claro objetivo

“La fundación tiene como objetivos generales: ofrecer y desarrollar proyectos que generen atención a las personas desfavorecidas, sin distinción de raza, sexo, edad, credo y estatus económico y que les permitan un mejor nivel de vida para las mismas. Velar por la integridad física, mental, espiritual y emocional de las personas, reconociendo sus valores y desarrollando sus capacidades creativas, con un proceso de recuperación de su dignidad bajo los principios del amor, la justicia, el trabajo y la solidaridad. Cooperar en el desarrollo de una sociedad más justa y equitativa, apoyando el fortalecimiento de los valores humanos en la comunidad como así también la concientización y valoración del medio ambiente que nos rodea”, añadió Gómez.

La historia

“Esta fundación nace de una necesidad espiritual de ayudar a nuestros hermanos más necesitados, carenciados y olvidados de nuestro suelo argentino. Trabajamos actualmente en la puna salteña asistiendo a los niños de la cordillera con ropas, calzados, juguetes, alimentos y todo clase de asistencia y ayuda que pudiesen necesitar. Lógicamente, además cuento con otros proyectos y necesidades a cubrir que demandan una entrada económica y manejos de fondos más claros, por eso nace esta fundación sabiendo que el trabajo social a llevar a cabo es arduo pero necesario. Asistimos en un plano material pero no olvidamos la espiritualidad que es el eje principal de esta fundación y de todas las personas que la componen”, enfatizó.

El staff está compuesto por: presidente: Ramón Gómez; secretaria: Sandra Ojeda; tesorera: Camila Gómez; vocales titulares: Carmen Martínez y Leandro Gómez. “Los niños son el futuro y la esperanza del planeta La cruz de nuestro logo simboliza nuestra espiritualidad, nuestra creencia y nuestra salvación”, afirmó Ramón Gómez.

Fuente: https://www.eltribuno.com/salta/seccion/policiales