De acuerdo a NA, en declaraciones a Radio Splendid, manifestó que el actual interventor Eduardo Maurizzio, designado por el Ejecutivo, le envió un mail “desde una cuenta personal, no oficial”, para que “por cuestiones de seguridad” se le “prohíba” la entrada. Sin embargo, Caamaño aseguró que “va todos los días a trabajar” a la UNMa.
De esa manera, Maurizzio realizó una acusación formal por “usurpación” de manera “ilegal e ilegítima” y solicitó con “carácter de urgente” que “se reponga el pleno goce y uso del inmueble” a la “ex interventora de la AFI”, dado que desde el Ministerio de Capital Humano consideran que su cargo de rectora “es falaz”.
“El ingreso lo hizo burlando a los agentes de seguridad de la Policía Federal que estaban a cargo de la seguridad del edificio. En primer lugar ingresó la señora Caamaño alegando que era la rectora de la institución y después comenzó a arengar a la gente que se meta. Ingresaron varios NN, que atacaron ferozmente al personal policial tomándolo del cuello y proporcionándole golpes y lograron ingresar a la fuerza”, sostuvo el interventor en la denuncia presentada.
Por su parte, en su defensa, Caamaño sostiene que el pasado 2 de septiembre, repentinamente, se vieron sitiados por agentes de la Policía Federal y “durante 6 horas no pudo entrar ni salir nadie del edificio”.
Bajo ese marco, recordó: “Cuando los estudiantes y docentes se enteraron que estábamos encerrados, empezaron a llegar a la universidad para apoyarnos”.
Por el momento y debido a tres resoluciones judiciales, la Justicia aprobó la decisión de la cartera comandada por Sandra Pettovello, de desconocer la forma en que logró su puesto en el rectorado.
Según Caamaño, lo que el Gobierno Nacional “no se banca” es que, a pesar del “ajuste”, la Universidad “siga funcionando”.

