El aumento se debe principalmente a las subas en los productos agropecuarios y refleja un crecimiento del 3,3% en los productos de origen nacional, junto con un incremento del 1,0% en los productos importados. Este comportamiento contrasta con la desaceleración observada en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) durante el mismo período.
El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) había mostrado un aumento del 2,6% en junio, lo que indica que la tendencia de desaceleración en los precios mayoristas no se mantuvo.
Además, el índice de precios internos básicos al por mayor (IPIB) también mostró un ascenso del 2,6% en julio, impulsado por un incremento del 2,7% en los productos nacionales y del 1,0% en los productos importados.
En paralelo, el índice de precios básicos del productor (IPP) registró un aumento del 2,6% en julio, resultado de la suba del 3,8% en los productos primarios y del 2,1% en los productos manufacturados y la energía eléctrica.

