Los jueces determinaron que la detención se prolongó indebidamente y que no es posible utilizar una normativa interna para desconocer que ya había cumplido su pena, afirmando que “hacerlo no solo configura un incumplimiento a tratados internacionales, sino que en el ordenamiento interno deviene en ilegal”.
El ex líder mapuche había sido condenado en diciembre de 2018 a seis años de prisión por el delito de incendio y a tres años y un día por porte ilegal de armas de fuego. Tras ser extraditado a Chile, se le otorgó la libertad vigilada el 21 de enero de 2022, pero este beneficio fue revocado después de que se diera a la fuga ese mismo año.
En 2023, la policía de Río Negro, Argentina, localizó a Jones Huala en El Bolsón, donde se encontraba prófugo de la justicia chilena y, el 6 de febrero de ese año, la Corte de Apelaciones de Valdivia aceptó la solicitud de extradición para que Jones Huala cumpliera sus últimos seis meses de prisión en Chile. A pesar de su huelga de hambre y su deseo de permanecer en Argentina, el proceso de extradición se llevó a cabo.
Con la reciente decisión de la Corte Suprema de Chile, Jones Huala recupera su libertad, marcando el fin de su proceso judicial en ese país.

