Según un relevamiento realizado por la consultora Scentia, este descenso refleja el impacto negativo de la pérdida de poder adquisitivo y la recesión en el consumo masivo.
El informe señala que esta caída es la más pronunciada del año , superando incluso la baja de abril, que fue del 13,7%. En el mes de junio, las ventas ya habían disminuido un 12,4%, y con los datos de julio, el acumulado de los primeros siete meses del año muestra una reducción total del 9,6%.
Además, se anticipa que esta tendencia a la baja continuará en los próximos meses. Los datos de la semana del 29 de julio al 4 de agosto indican descensos en las ventas que oscilaron entre el 18% y el 20%, lo que sugiere que las cifras podrían empeorar en comparación con las registradas hasta ahora.
Un análisis más detallado revela que tanto los grandes supermercados como los autoservicios enfrentaron situaciones similares. Las ventas en los grandes supermercados cayeron un 16,6%, tanto en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) como en el resto del país. Y, en los autoservicios, la disminución fue del 15,5%, con una baja del 7,7% en el AMBA y una caída más pronunciada del 24,6% en el interior del país.

