Tal como aclara el escrito, las propinas -que podrán seguir pagándose en efectivo- no forman parte de la remuneración del trabajador, por lo que no podrán ser utilizadas como base para ajustar salarios ni estarán sujetas a retenciones.
Además, se estipula que los comercios deberán transferir el dinero recibido a los trabajadores dentro de las 24 horas, sin aplicar descuentos.
El Banco Central y el Ministerio de Economía serán los encargados de supervisar el cumplimiento y dictar las normas complementarias necesarias para la correcta implementación de esta medida, que entrará en vigor en 90 días.

